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La osadía 

Imagina que hoy es tu último día …

….ya se , ya se …es un tópico difícil de imaginar …nadie quiere imaginar eso …y quizás no pueda verdaderamente sentir que significa vivir el último día de esta tu vida actual, como la conoces ….

Si tienes hij@s además, la sola idea de imaginártelo te retuerce el duodeno  con una especie de pinza y hace que tus tripas se hinchen hasta el punto de querer explotar …o quizás el corazón se te encoja, tirando de un lagrimal que empieza a desbordarse …

Si además aún no has consumado ese amor con otro Ser, la sensación de urgencia  heriza el vello  y una vieja herida  empieza a latir fuertemente como el golpe  fortuito de un martillo en un dedo  …

Entonces es  cuando quieres correr  a abrazar al esos seres amados, y deseas decirles cuanto anhelas sus besos, sus miradas, sus gestos, sus abrazos,  sus sonidos, sus torturas y te atreverías a expresarles  todo lo qué piensas, lo que sientes, lo que callas ….sin palabras ….tan solo con un abrazo .

Vencerías el miedo de saber que quizás no entiendan nada? El temor de que el otro no quiera ni oír hablar de la remota idea que son tus últimas horas ? …es muy probable … ponte en situación  …..

Si alguien se supiera elejido para compartir tus últimas horas ….resistiría ese honor ?  Resistiría el momento breve  e intenso de sincerarse contigo  y  demostrar su amor ? …siéntelo  ….

Perderías algunos minutos de ese valioso último día en pedir perdón a alguien ?  O tan solo te perdonarías a ti mismo y correrías al lado de quien amas  para acariciar su piel  y mirar sus ojos ? 

Dedicarías unos minutos a abrazarte a ti mismo  felicitándote por atreverte a hacer que tus últimas horas valieran la  alegría ? 

La hermosa osadía del último día ….

Quien se anima a vivir en la osadía ? 

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Babel 

Me siento en el café de una estación, a esperar un tren  que me lleve a  algún lugar  lejos de la tormenta de verano  que agita el planeta entero con su desarmonía, dejando que mi cuerpo caiga con todo su plomo  sobre las cuatro patas que me van a sujetar tras las despedidas. 

Tan pronto mis ojos se abren, miran por una ventana que hay justo en frente y  sobre impreso sobre los cristales encuentro este grandioso verso : 

Olvídate de mí ,olvídate de mí ….

Si me clavaste los puñales 

Hoy soy templo para ti .

Inspiro momentos de placer, 

Expiro sarcasmos e idiotez. 

Yo te quiero inspirar con olor a tierra, sal, mi libertad. 

Babel es un mito, una metáfora esotérica  quizás del lo que casi todos conocemos como la división de la humanidad en las 72 lenguas diferentes que nos llevarían a la incomprensión, a la separación por razones de ambición, por querer llegar al cielo demasiado rápido. 

Si vamos un poquito más allá, el lenguaje no es la única barrera. La incomprensión es total: no escuchamos lo que dicen sino que remitimos a categorías mentales prefijadas, etiquetamos personas, actitudes, formas, obligaciones, tonos, sonidos, animales y desde ese mismo momento dejamos de ver la realidad y comenzamos a vivir en nuestra imaginación. El pasado y el futuro contaminan la experiencia del presente hasta tal punto que todo lo que vivimos termina siendo engorrosa repetición de este pasado o inútil ensoñación del futuro. 

Pareciera que  la división de las lenguas es una metáfora de la división humana, de cómo estamos alienados, encerrados en cubículos autorreferenciales que nos impiden movernos por la torre, evolucionar.

Aún más, a veces ni siquiera tenemos que hablar idiomas distintos para no comprender nada de lo que dice el otro, porque nuestras estructuras son tan grandes que  mientras estamos subiendo nuestra torre  hacia “nuestro Dios “, pocos trascendemos el control que da la lengua y la cultura para dibujar la perspectiva desde donde miramos . 

Babel está compuesta de dos palabras: “Baa”, que significa “puerta”, y “El” que significa “Dios”. Por tanto, la torre es una puerta hacia Dios. Cuando se habla de una puerta hacia Dios, resulta absurdo interpretar literalmente que hay que subir a saltitos escalón tras escalón y al final te plantas en el cielo y conoces a Dios, le pides un autógrafo, te regala una carpeta y un bolígrafo de promoción, te da palmaditas en la espalda y cosas así… Desde una perspectiva esotérica la puerta hacia Dios nunca ha estado fuera de uno mismo, sino disponible en cada uno de nosotros, esperando ser descubierta. Evidentemente, no podemos encontrarla si solo miramos al estrecho cuartito del piso de la torre donde nos encontramos. Y si miramos “desde la torre” no vemos “la torre”, sino la vista correspondiende a nuestro cuartito, una distorsión del absoluto.

La torre, que es una torre helicoidal, está por tanto mostrando un camino, un camino cuesta arriba, que parte de lo concreto y efímero (la tierra) y lleva hacia lo abstracto y trascendente (el cielo). Ante el reto de cómo representar un camino interior, abstracto… humanos de todo el mundo acuden al significado simbólico más evidente: la construcción humana (no natural, de ahí el ladrillo) interior de un camino que sube, como las plantas cuando evolucionan, que sube hacia la luz, las estrellas, lo infinito. El mito de la torre de Babel es arte, no mera descripción homérica de hechos históricos. Esto es lo que diferencia esta historia de la de Troya.

(Fuente : transcendentalismo.blogspot) 

El café de la estación donde me siento a esperar un tren que pronto se llenara de seres de todas las edades, condiciones, religiones, realidades, perspectivas, ilusiones  se llama Babel . 

En el cristal de al lado del primero que alcance a leer  hay sobrescrito : 

Mi dogma es tu amor, mi dogma y mi dolor,mi estrella de Belén,  mi ruta , no mi rutina, Amor.

Sigo sentada escribiendo este pequeño pensamiento mirando a través de la ventana de mi torre desde  hoy destruida por un rayo Divino  para Ser ……solo SER.