LA LUZ DE NELSON MANDELA

Nuestro miedo más profundo no es el de ser inadecuados.

Nuestro miedo más profundo
es el de ser poderosos más allá de toda medida.

Es nuestra luz, no nuestra oscuridad,
lo que nos asusta.

Nos preguntamos:
¿Quién soy yo para ser brillante,
hermoso, talentoso, extraordinario?.

Más bien, la pregunta a formular es:
¿Quién eres tú para no serlo?

Eres una criatura de Dios.

Jugar a ser insignificante no le sirve al mundo.

No hay nada inspirador en encogerse para que los demás no se sientan inseguros a tu alrededor.

Hemos nacido para dejar de manifiesto la gloria de Dios que hay dentro de nosotros.
Que no está sólo en algunos, sino en cada uno de nosotros.

Y, al dejar que nuestra propia luz brille, inconscientemente, les damos permiso a otros para que hagan lo mismo.

Al liberarnos de nuestro propio miedo, nuestra presencia, automáticamente, libera a otros.

NELSON MANDELA
DISCURSO EN SU TOMA DE POSESIÓN COMO PRESIDENTE DE SUDÁFRICA EN 1994

Esto es lo que me gustaría sentir hoy! Esto  es lo que deseo para mi , y también para ti . Cada día me levanto con la ilusión de que te atreverás  a coger a ese teléfono y marcarás mi número para pedir tu sesión.

Tanto miedo a fallar tienes tu como yo. Pero precisamente  gracias a  que soy falible y lo expreso cada día, podemos hacer un buen equipo. Mientras tu aprendes de ti, y yo  soy un canal (esa es mi conciencia de préstamo), yo aprendo de mi. Y simultáneamente aprendemos del otro. Al final  no hay nada. Solo un Vacio Fertil. La UNIDAD. Mi servicio es ser el vehículo.

El mundo que generalmente percibimos es un conjunto de fenómenos aislados. El verdadero mundo es Uno. Pero ese mundo de Unidad no es en realidad sino el mundo muy concreto con sus muchos y variados elementos aislados.

Lo fenomenológico y lo esencial son dos aspectos de una misma realidad. Son como los dos extremos de una vara. No hay ninguna vara con un sólo extremo. No existe nada que no sea una forma de la “no-forma”. El mundo fenomenológico es idéntico al mundo del Vacío total y de la Unidad, en el que no existe nada. Las incontables formas de manifestación son completamente vacías. El Vacío en todas las formas las encierra juntas en una unidad. “Uno es todo y todo es Uno”. Por tanto el Vacío tiene la función de reconocer lo Uno.

Cuando nos impulsamos hacia nuestra luz, tomando responsabilidad sobre nuestro vacío, dejando que se manifieste  creativamente, con nuestro cuerpo (BIODANZA), nuestras manos (ARTETERAPIA), nuestros sueños (REIKI/TAROT),  la experiencia del Vacío lleva a una nueva relación con todos los seres y cosas. Abre el camino a una unión enfática.

Sólo existe lo Uno y lo podemos reconocer como nuestra naturaleza auténtica. El que avanza a este peldaño, ha interiorizado la ética del Amor y entiende las palabras del maestro de la Iglesia Agustín:

“¡Ama y haz lo que quieras!”.

Willigis Jäger

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